Luis Amigó es el nombre de fraile capuchino de José Mª Amigó y Ferrer, fundador de la Congregación de los RR. Amigonianos y de las Terciarias Capuchinas , que nace en Masamagrell (Valencia - España) el 17 de octubre de 1854.
Su juventud
Su niñez y juventud transcurren en la Ciudad del Turia, donde inicia los estudios eclesiásticos, como alumno externo del Seminario Conciliar. Con sus amigos acude como voluntariado a diversos hospitales y familias necesitadas.
Estaba afiliado a diversas asociaciones católicas que promovían el trabajo apostólico con los marginados. El joven José María muestra preferencia por el apostolado entre los encarcelados .
Fraile capuchino
En 1874, sintiendo la llamada del Señor, abandona España y se dirige a un convento capuchino situado en la ciudad de Bayona. Aquí, el 12 de abril del mismo año, viste el hábito franciscano con el nombre de Fray Luis de Masamagrell .
Tres años más tarde, a punto ya de finalizar los estudios eclesiásticos, Fray Luis forma parte de la expedición capuchina encargada de fundar un convento en Antequera. Eran los primeros religiosos que regresaban oficialmente a España tras 40 años de exclaustración.
María es la primera colaboradora de la obra de Cristo, que vino a " buscar lo que estaba perdido ". Es el mejor modelo del amor maternal que debe animar a quienes, en la misión apostólica de la Iglesia, cooperan a la regeneración de los hombres.
Por ello Luis Amigó la lega como Madre a los amigonianos bajo la advocación de La Virgen de los Dolores.
Junto a nuestra Madre, la Virgen de los Dolores, aprendemos también el amor sacrificado y encarnado. Su presencia en nuestra vida es fuente de generosidad y de la misericordia, de la fortaleza y de la ternura que siempre requiere nuestra misión. El amor maternal de María, de pie junto a la cruz, inspira y estimula nuestra dedicación como fieles ejecutores a favor de los jóvenes de la herencia y voluntad de Jesús:
" Ahí tienes a tú Hijo, ahí tienes a tu Madre ".
( Espiritualidad Amigoniana, 147)
El P. Luis Amigó, siempre y con frecuencia recordaba a sus dos fundaciones su pertenencia a la gran familia franciscana. Él unido estrechamente al testimonio de San Francisco de Asís quiso que sus nuevas fundaciones que centraban "lo franciscano" en la infancia y juventud desviada del camino de la verdad y del bien, tuvieran en la raíz de su espiritualidad el seguimiento de Cristo al estilo de Francisco.
Los amigonianos, pertenecemos a la Tercera Orden Regular.
Francisco preparó la Primera Orden : Hoy los Franciscanos (OFM), los Conventuales (OFM.Conv), Los Capuchinos (OFM.Cap). También la Segunda Orden con el apoyo de Santa Clara de Asís: Hoy son Las Clarisas y Capuchinas (de vida contemplativa); Y fundó la Tercera Orden Seglar, para los seguidores se San Francisco laicos.
Con el tiempo nació de la tercera regla la Tercera Orden Regular: Hoy llamada T.O.R., pero a finales del siglo XIX y comienzos del XX, surgieron más familias franciscanas que la Santa Sede incorporó a la Tercera Regla para los Consagrados. Los amigonianos y amigonianas, con aprobación pontificia en 1902, fueron incorporados a esta tercera regla de vida. De ahí el nombre oficial de las Congregaciones amigonianas: RELIGIOSOS TERCIARIOS CAPUCHINOS DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES (T.C.) y Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia (H.T.C.)
Actualizado (Domingo, 04 de Septiembre de 2011 15:42)







